La radio: más allá de las formas
Con el final del siglo XIX empezaba el desarrollo de las
nuevas tecnologías que al poco tiempo dieron paso a lo que hoy conocemos como
radiodifusión. Desde este momento la radio ha sido testigo de la importancia
mayor y el empuje constante que se da por mejorar el campo tecnológico y en
contraste, lo desatendido que muchas veces se encuentra el ámbito estético y la
preocupación por educar la voz y los órganos que la originan.
Javier Jara Gálvez, locutor y comunicador social afirma que
para tener una locución adecuada se debe manejar la voz de una manera correcta
utilizando la dicción, la lectura e indispensablemente el estereofónico de la
voz para causar sensación y atención entre quienes son nuestros oyentes.
La voz humana es un elemento extraordinario y constituye el
mejor medio para la comunicación, por lo tanto su cuidado es primordial pues no
existe una estructura que tenga como función exclusiva su producción. La voz
está ligada a órganos que prestan sus funciones para su realización, la
laringe, por ejemplo, es un órgano que relacionamos de manera inmediata con la
voz, sin embargo tiene como función principal la protección de las vías respiratorias.
Una voz
sana es una voz que no exige un esfuerzo, mucho menos debe causar dolor,
o cambios significativos en la calidad, por ello cada una de las porciones y
zonas que integran el aparato fonador (tráquea, pulmones, diafragma, músculos
abdominales, entre otros) deben ser cuidadas. En la radio o en el simple habla
la espiración es activa y está controlada por la musculatura abdominal, así
también la inspiración no debería ser demasiado amplia porque dificultaría la
fonación, como dice Inés Bustio Sánchez (s.f,) “la reducción de la distancia entre locutor y micrófono permite una comunicación más íntima con el radioyente, pero exigirá, al mismo tiempo, un mayor dominio del aire espirado con el objeto de evitar los ruidos molestos sobre la membrana del micrófono” (p. 149). Todo esto es información clave que debería ser tomada en cuenta por todo aquel que intenta adentrarse en el mundo de la radio.
Así, valorada la importancia de la parte estructural y
fisiológica de la voz nos enmarcamos en un ámbito estético y artístico adaptado
a la radio, pues las convicciones de superioridad que se tiene del pensamiento
científico sobre las expresiones simbólicas artísticas en general y del
radiofónico en particular dejarían en desalojo a las emociones, ideas y valores
en el ejercicio de la radio.
Los seres humanos experimentan constantemente la necesidad
de simbolizar para darle sentido a su mundo, todos los símbolos pictóricos
adquieren significado a través de la suma de sus partes y se perciben como una
totalidad y son logrados a través de significados, sensaciones y distintas
connotaciones; en la radio estos símbolos pictóricos adquieren la forma de
elementos del discurso de la radio (palabras, música, efectos sonoros y el
silencio) quienes efectuados de manera íntegra y eficaz pueden lograr adquirir
un profundo sentido y despertar una gran cantidad de sensaciones.
Por su parte, Percy Ventura magister en investigación en
Comunicación y docente asegura que la radio es el medio que más explora los
elementos artísticos con gran poder sobre el pensamiento de las audiencias de
manera que se pueden hacer una representación imaginaria de lo que les estamos
contando y entenderán nuestros mensajes a través de los elementos de la radio.
Entonces, cuando hablamos de Arte Radiofónico, ¿podemos
hablar de algo distinto al arte sonoro? Para que una obra pueda ser considerada
artística debe tener un propósito: realizarse como un fin en sí mismas y no
como un medio para lograr este fin. La radio está en óptimas condiciones para
que sus productos expresen emociones siendo esta la actividad principal del
arte, así lo plantea Ricardo Haye en su texto Sobre Radio y Estética.
Reafirmando esta posición José Iges (s.f,) asegura que el arte radiofónico como un arte sonoro para el espacio de la radiodifusión es un
arte nacido para el medio y cuya práctica ha ido expandiendo los límites del
lenguaje radiofónico.
Dándole esta facultad de arte a la radio fundamentamos la
importancia de fomentar la preocupación por trabajar en los aspectos artísticos
y morfológicos de la radio, resulta insensato concentrar la atención en los
contenidos y las formas de llegar a una sociedad que, necesita saber más de fondos
y no solo de formas.
Jameli,
ResponderBorrarNecesitas hacer mejores precisiones en tu ensayo e invoucrarte mejor en tu propuesta.
El diálogo hace algunas divagaciones.